Catálogo

...de Urbanos Exilios

Autor: Leguizamón, Hugo
Materia: Poesía

NOTA DEL AUTOR

 

 

Una calle desierta, contracara del bullicio, el cruce con alguien desconocido, la prisa, el fragor de la urbe que jamás se detiene y otras impresiones, me llevaron a concebir esta suerte de fuga o autoexilio hacia un territorio de indagación que en última instancia busca identificarse con aquel ser anónimo y aislado que acaso, secretamente, participa del mismo sentir.

“De urbanos exilios” y otras miradas -debí agregarle- se inscribe en un cúmulo de pulsiones y sentimientos que pugnan por emerger y encontrarse con la aquiescencia o espontánea empatía de ese referido ocasional sujeto que detiene sus pasos frente al mismo escenario. Veredas, ventanas y puertas; antiguos muros que tal vez pronto desaparezcan, serán posibles enigmas, interrogantes del cotidiano acontecer que provoca el fárrago irrefrenable de una enorme ciudad.

En conclusión, la búsqueda o el refugio ansiado ante el dilema existencial e invasivo que determina lo que a mi modo de ver significa la peor soledad…aquella que se manifiesta en medio de la gran muchedumbre.

                                                            H.E.L  

 

 

De Urbanos Exilios-Hugo Leguizamón

 

Prólogo.

 

Hugo Leguizamón, poeta contemporáneo de mirada sabia y profunda crea este libro titulado “De Urbanos Exilios”: una gran obra contemporánea de vuelo permanente en el tiempo, donde el exilio es su mismo territorio, y la música de fondo es la memoria. Un libro lleno de  reflexiones ,  y  a medida que los poemas brotan, uno a uno,  nos enfrentan al mundo en que vivimos;  por instantes me hace recordar a Benedetti  y el desexilio, sus obras y melancolía , ese deshilvanar de lo vivido, y por fin estar a salvo; por ello afloran versos  del propio mundo, el de este  autor y el de cualquier lector  que se detenga a  indagar sobre  el valor de la existencia.

¡Los exilios nos dicen tanto!  Ellos son variados, aquí son puntualmente: urbanos,  las sensaciones caminan las calles  y son esas mismas calles-reales-que segregan su crítico andamiaje. El escritor se asume y es asumido como un ser desarraigado, disperso, disociado entre la realidad de su estar, que es su no estar, y el deseo de su ser, ahora disgregado en su no ser. Sabiendo que toda literatura del exilio está dirigida para alcanzar una condición extrema, pero Hugo no permite el extremismo, sino que su atención cavila en su interés urbano y lo que va quedando atrás, el combina esa mirada de entender la pérdida no solo con nostalgia sino con ética inmersa en reflexiones que producen indefectiblemente hacia una búsqueda interior en el  lector.

En su riquísimo poema “31 de diciembre” nos muestra el final del año con cierta melancolía que no es ajena al real sentimiento de muchos, y dice: “fenece el año…un silencio de abandono medita sobre el lago”. Hay abandono y recuerdos que matizan el instante: “Deje un poema desnudo/en la urbe indescifrable /donde las luces hieren/con sus dientes rasantes”. Hay recuerdos imborrables: Café Argos.Café Bar Billares/templo urbano/parada de geómetras cuarentones .Versos que no se olvidan de Cromagñón, esa destrucción de tantas víctimas. Más adelante en su pluma,  las exquisitas palabras delinean la contemplación del poeta: El trazo del poeta/graba en tu memoria /como si fuera la suya/no hay extraños/no hay ajenos. Es un autor que honra su gente y es tan leal cuando dice: ¡Oh lar de mis tiempos! /plátanos y veredas/ de antiguas lunas y soles/la pelota pulpito/el triciclo aceituna/colgado en el patio. Estamos en presencia de una luna sub- urbana? Enigmas de un instante es un poema que me atrapó como si contuviera el sentido profundo de este libro, nos habla así: “Y prefiero las antiguas/porque guardan soles/que nunca respiré/ni lunas que me absolvieran. Hay fragancias en su libro que  delata las historias mansamente. Habla de ese anónimo que vio pasar gobiernos y nos enfrenta a nuestras sensaciones de hastío. Siguen las esencias, las puras y verdes que nos hacen soñar  estando despiertos: y el aire difunde/zumos elementales/cautivas esencias de la tierra.” El poema: la Casa del Poeta debe ser leído al público que se deleitará por completo. Quién saborea la soledad de esta manera puede leer el mensaje de las calles y lo que sucede íntimamente y de la manera única y perfecta que lo refleja cuando escribe: En punto a las tres/voy pisando veredas/baldosas blancas/baldosas negras/un tablero de ajedrez”. Aquella tarde un músico ambulante lo sacó de la oquedad, de ese exilio que apuntaba la tarde: “Aquella tarde/detuve mis pasos/cuando un hálito floral/vino a mi encuentro”. Continúa el poema con imágenes que asombran,  seguro  que  el lector las descubrirá con el mismo brío con que fueron escritas. Poemas fuertes a la intemperie nos muestra una visión única de nosotros mismos:” confabulados/para el toque azaroso de una mirada/desprevenida, fortuita/que le cambie el derrotero de intemperie. Escribe con maestría a esa gente que como uno anda solo, y sabemos que cada día hay más solos en esta sociedad virtual:” Nada se del otro/nada sabe de mi/en la mesa/la carta natal/de nuestras incógnitas”. El poema turismo Interior posee alquimia y deslumbra el sentimiento plasmado: Sospecho, /que ya no veré Venecia ni las ruinas de Pompeya, /que Roma y el Coliseo serán como imágenes borrosas/desdibujadas de un libro de historia mal leído”. Me deslumbra este libro por los acontecimientos que allí descubro en la mirada de Hugo hacia la verdad bíblica de experimentar cada día la paz que se necesita y el trabajo que al laburante le falta. Dejé para el final un poema que titula: Mañana no estaré, comienza diciendo: “y aunque me acosen dudas/cada instante es comprender/el efímero parpadeo de la vida/la sutil o abrupta circunstancia/de asumirla”, al tiempo que leo y describo imágenes que llegan en copiosos versos,  admiro la forma exquisita que los mismos cobran  vida. Entiendo que la vida de un poeta siempre estará presente en el sentir de un lector anónimo que se identifica, en este caso es  la energía que esparce cada letra desplegada en una sutil melancolía o casi una advertencia de cada instante por vivir. 

 Por ello este título es muy especial y profundo, ¿tendrá que ver con una realidad que desborda al autor? O así de este modo ¿podrá desentrañar el mundo que lo rodea y percibirlo como algo más complejo, para llegar por fin a  la otra orilla? Sabemos que  autores famosos pasaron por exilios diferentes y dolorosos, leí hace un tiempo a  Ralph Harper que dice sobre el exilio , el mismo contiene nostalgia y es una combinación de amargura y dulzura, pérdida y encuentro, distancia y cercanía,  lo nuevo y lo familiar, ausencia y presencia, el pasado que se fue y es renovado por algo mágico y nuevo del presente ,son palabras que contienen un fondo de verdad y ambos, exilio y nostalgia  son inevitables cuando se trata del regreso a lo lejano en el tiempo, un territorio lejos  con sabor a memoria que se transforma en recompensa  es lo que  logra Hugo Leguizamón con sus magníficas letras contenidas en este libro tan valioso, letras que jamás morirán al decir de Juan Gelman : Nacemos y nos cortan el cordón umbilical. Nos destierran y nadie nos corta la memoria.

 

Susana Roberts

Dr. Honoris Causa-WAAC. / Embajadora de Paz-Mil Milenios.org.Pea-Senado de la Nación Argentina (Unesco –Unicef)

Vice Dir-Iflac Argentina y Latinoamérica/Miembro Presidium WFSC-Kz.

 

 

 

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